Eran dos en aquel salón y ambos sabían que era el último día en su vida.
Entre gritos de dolor, veían como se les caía la piel a tiras primero, derritiéndose entre los poros, el aire caliente era insoportable... como caía su pelo ensangrentado arrancado a base de tirones con un peine con púas afiladas de acero... Los gemidos posteriores, salían sin fuerza de su boca, cuando un líquido les dejó con los ojos ciegos haciendo que se deshacieran sobre su cara cuarteada.
Una gran sonrisa iluminaba la cara de Isidora. Quién iba a decir que su historia iba a terminar así de feliz, de tener constancia de que lo que ha hecho, está bien, es perfecto.
- ¡Por fin podré descansar tranquila! Tantas horas perdidas, tanto tiempo... - decía entre suspiros, recogiendo los utensilios, (secador, peine, tijeras, tinte...) que una vez usaron aquéllos peluqueros en ella.
¡Por San Martín de Porres, patrón de los peluqueros!. Que le harían a la pobre mujer (algún cardado ochentero) para semejante venganza. Brutal, Elena. Bsos
¡Diosss! Ya me encargo yo de cortarme el pelo; no sea que la tal Isidora ande tomando venganza por los salones de belleza y peluquerías varias. bueno tu relato, escalofríos he tenido con las descripciones de la tortura. Eres "Mú mala" Besos
Madre mía! espero que no seas peluquera y que algún día entre a ella sin darme cuenta. Por Dios. Eso es saña, venganza... aunque desde luego alisados quedaron. Mucha suerte. Un saludo.
¡Holaaaaa Elena! Tu cuento me recuerda ese final de las tragedias clásicas, donde se hace real esa famosa frase de: "Y no quedó ni el apuntador" ... je,je,je,je Aunque es terrorífico, también me ha sacado una sonrisa. Gracias por la locura y la gracia de tu pluma a la hora de escribirlo.
Luego de este concurso, no me llevo nunca más un libro a la cama, no salgo nunca más a pescar en barca, ni regreso a la peluquería, Elena, mi Dios mío!!! Realmente, tu relato me ha dejado a mí también con los pelos que me quedan de punta ;)! Buen trabajo!
De lo que me ha impactado este relato, en seguida he ido corriendo a llamar a mis compañeros de pisos para que lo leyesen. Todos coinciden... Tienes una mente de psicópata que, por lo menos a nosotros, nos ha encantado. ¡Muy bien Elena, mucha suerte en el concurso!
¡Por San Martín de Porres, patrón de los peluqueros!. Que le harían a la pobre mujer (algún cardado ochentero) para semejante venganza. Brutal, Elena. Bsos
ResponderEliminarJajaja sí, no dieron una, repetidamente, haciendo que su tiempo y paciencia se agotara :p Gracias!! Un abrazo ;)
EliminarTremenda venganza, Elena. Primer relato de terror que te leo y es muy bueno. Pone los pelos de punta.
ResponderEliminarUn abrazo!
Me alegro que te ponga los pelos de punta, ten cuidado no vaya Isidora y quiera peinártelos Jajaja. Muchas gracias por tus palabras. Un abrazote :)
EliminarMe ha encantado el relato. Sangriento y delicioso a la vez. Suerte en el concurso!
ResponderEliminarMuchas gracias, me alegra que te haya parecido así ;) Un abrazo.
Eliminar¡Diosss! Ya me encargo yo de cortarme el pelo; no sea que la tal Isidora ande tomando venganza por los salones de belleza y peluquerías varias.
ResponderEliminarbueno tu relato, escalofríos he tenido con las descripciones de la tortura.
Eres "Mú mala"
Besos
Jajajajaja cuidadín!! Que la mala es Isidora no yo ;p Muchas gracias, un abrazo :)
EliminarLa venganza es un plato que se sirve frío, je, je, je.
ResponderEliminarBuen relato. Un saludo.
Así es y acompañado de un buen secador con aire caliente...perfecto jajaja. Gracias ;) Un abrazo
EliminarMadre mía! espero que no seas peluquera y que algún día entre a ella sin darme cuenta. Por Dios. Eso es saña, venganza... aunque desde luego alisados quedaron.
ResponderEliminarMucha suerte. Un saludo.
Jajajajaja sin miedo!! Muchas gracias :) Un abrazo
Eliminar¡Holaaaaa Elena!
ResponderEliminarTu cuento me recuerda ese final de las tragedias clásicas, donde se hace real esa famosa frase de: "Y no quedó ni el apuntador" ... je,je,je,je Aunque es terrorífico, también me ha sacado una sonrisa. Gracias por la locura y la gracia de tu pluma a la hora de escribirlo.
Un besote grande y mucha suerte con el concurso.
Es que Isidora es una cachonda en el fondo, después se iría con su mal peinado a celebrarlo en un baile ;) Muchas gracias, Estrella. Un abrazo!
EliminarUna peluqueros que ponen los pelos de punta. Un abrazo
ResponderEliminarY por eso acabaron así :p jejej. Gracias, un abrazo ;)
EliminarMenuda Isidora. Menos mal que no soy peluquera...
ResponderEliminarUn besillo.
Jajajajaja ya se ha quedado a gusto, no problem ;) Un abrazuco!
EliminarLuego de este concurso, no me llevo nunca más un libro a la cama, no salgo nunca más a pescar en barca, ni regreso a la peluquería, Elena, mi Dios mío!!! Realmente, tu relato me ha dejado a mí también con los pelos que me quedan de punta ;)! Buen trabajo!
ResponderEliminarUn beso y mucha suerte en el concurso!
Fer
Jajaja la verdad que es para tener pesadillas de todo tipo durante mucho tiempo!!! Muchas gracias :) Un abrazo
EliminarDe lo que me ha impactado este relato, en seguida he ido corriendo a llamar a mis compañeros de pisos para que lo leyesen. Todos coinciden... Tienes una mente de psicópata que, por lo menos a nosotros, nos ha encantado. ¡Muy bien Elena, mucha suerte en el concurso!
ResponderEliminarJajajajaja vaya, tendré que canalizar esta nueva vertiente :p Muchas gracias por dejarme tu opinión y la de tus compañeros ejej. Abrazos!
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